a katz / Shutterstock.com
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Nueva Jersey y Virginia eran los dos únicos estados que debían elegir a sus gobernadores este año y el Partido Demócrata se quedó con los dos.

En resumen:

  • Las tres victorias son consideradas como “muy importantes” un día antes de que se cumpla un año del triunfo electoral que llevó a la presidencia a Donald Trump.
  • Estos resultados electorales son considerados una señal de alerta para el Partido Republicano.
  • Los republicanos siguen con 33 de las 50 gobernaciones, mientras que los demócratas tienen 16 y Alaska la gobierna un independiente.

 
¿Qué pasó?

Los electores en Virginia y Nueva Jersey les dieron a los candidatos demócratas a gobernador importantes victorias el martes y enviaron un claro mensaje de rechazo al presidente republicano Donald Trump.

En la disputada contienda en Virginia, el vicegobernador demócrata Ralph Northam derrotó al republicano Ed Gillespie. En Nueva Jersey, el demócrata Phil Murphy, que encabezaba las preferencias electorales, arrolló a la vicegobernadora republicana Kim Guadagno para suceder al impopular gobernador Chris Christie, también republicano.



Más que un referéndum sobre Trump, las elecciones a gobernadores ayudarán a entender las posibilidades que tienen los demócratas para trastocar dentro de un año el poder de los republicanos en el Capitolio. Las encuestas realizadas a pie de urna muestran que para la mitad de los electores que votaron este martes, Trump fue un factor en su decisión por uno u otro candidato.

Las elecciones locales tuvieron lugar una semana después de que la ciudad de Nueva York sufriera el primer ataque terrorista con víctimas mortales desde el 11-S.

Los triunfos en ambos estados representan un impulso moral para los demócratas, que hasta ahora no habían logrado canalizar la energía anti Trump en éxitos en las urnas de unas elecciones importantes este año.

Vía El País y El Nuevo Herald