Juan Juárez

 

“Soy un joven indocumentado, soy un DREAMER, tengo DACA, y por eso este premio es muy especial”, fueron mis palabras al recibir mi primer Premio EMMY este año, por un trabajo que hice como reportero en mi primer año de trabajo en televisión.

Estudié de beca en beca y logré graduarme sin deberle un solo centavo a la universidad y con los más altos honores, Summa Cum Laude con un promedio de 3.94. Me siento muy orgulloso de eso, porque después de todos estos años, esa ha sido la recompensa por luchar día tras día.

Nueve meses después de haberme graduado, logré conseguir mi primer trabajo en Univision Nevada KINC-TV, donde actualmente soy reportero y he tenido la oportunidad de cubrir temas importantes para nuestra comunidad, así como las pasadas elecciones presidenciales y entrevistar a grandes personalidades.

Uno de los momentos más satisfactorios fue cuando logre entrevistar a la autora de esta página, María Elena Salinas a quien siempre he admirado, por haber recibido un reconocimiento en Las Vegas. Esta entrevista fue muy especial y simbólica puesto que salió en el programa Despierta América; el mismo programa con el cual yo me despertaba de niño para ir a estudiar cuando mi mama se iba a trabajar -Ahora yo estaba saliendo al aire años después en ese mismo programa nacional.

Mi historia de superación no ha sido nada fácil. Aún recuerdo cuando llegué a Estados Unidos en el 2004 con apenas 10 años. El intenso calor del desierto de Arizona era muy fuerte, sin embargo mi mamá sabía que aquí podíamos tener mejores oportunidades que en México.

En el 2010 estaba en mi tercer año de preparatoria y faltando un año para graduarme, inicié mi búsqueda para estudiar en una universidad. Fue entonces cuando asimilé que era indocumentado y que sin un número de seguro social no podía hacer nada.

Mi mamá tampoco podía ayudarme, ya que trabajaba como “janitor,” o conserje, limpiando oficinas, casas, y baños y solo ganaba $5.15 por hora en ese entonces.

También en el 2010, el miedo y la incertidumbre se apoderó de muchas personas en Arizona con la firma de la ley anti-inmigrante SB1070, que significaba un gran riesgo de ser detenido y deportado del país.

 
Dreamer
 

Como joven inmigrante, me involucré, asistí varios días al capitolio estatal para marchar, protestar, y a la vez cubrir el histórico momento que pasaba. Dentro de mi despertó algo que me traía más cerca a los medios de comunicación, al luchar de pie con mi gente hispana, con la gente indocumentada.

Pero en ese mismo año mi madre perdió su trabajo ante una verificación de documentos en la empresa que trabajaba, y  las cosas se pusieron muy duras para nosotros, sin embargo eso no me detuvo y logré graduarme de la preparatoria con honores a pesar de las circunstancias. Logramos recuperarnos y sobrellevar la situación surgida por esta ley.

Me instruí por medio del programa “AGULA Youth Leadership Institute”, el cual me orientaba para solicitar becas y así fui aceptado en más de 5 universidades privadas en estados como Nuevo México, Texas, Illinois, California, Arizona y hasta en Connecticut. Mi meta, era irme a cualquier lugar sin importar donde, con la finalidad de poder superarme académicamente.

Como no podía calificar para becas del gobierno por ser indocumentado, fue gracias al Programa AGUILA que puede conseguir estudiar en una universidad privada en Phoenix, Arizona.

Siempre mantuve las más altas calificaciones para poder conseguir y mantener las becas. Fueron noches tras noches cuando no dormía para lograr completar cada proyecto de mis clases. Y fines de semanas enteros que utilizaba para llenar solicitudes de becas y escribir los ensayos que estas pedían. Para mi no había otra opción. Al final esos paquetes para mi significaban ayuda desde 200 hasta 5,000 dólares que me lograrían ayudar a cumplir mi sueño. Al final siempre visualizaba que era posible.

En mi segundo año de la universidad finalmente llegó DACA convirtiéndose en un alivio migratorio temporal para nosotros. Fue una gran bendición que nos permitió  tener paz mental y emocional a muchos DREAMers.

Mi primera gran oportunidad fue justo después de obtener mi primer permiso de trabajo, al solicitar una práctica profesional con CNN en Español en Washington, D.C., de la misma forma logré trabajar para esta empresa noticiosa durante ese verano.

Después de esa increíble experiencia regresé a Phoenix, para continuar con mis estudios, pero ahí puse mis ojos en mi siguiente meta y solicité otra práctica profesional, por medio de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos para hacer otra pasantía con NBC NEWS en la ciudad de New York. ¡Y también lo logré!

Todas estas experiencias fueron maravillosas y marcaron mi vida profesional.  Luego de ambas experiencias regresé a culminar mi último semestre y así me gradué como periodista con una doble licenciatura, y como indocumentado.

Toda esta historia de mi vida como “Dreamer” la comparto siempre y la compartí también con todos los televidentes para el canal en el cual sigo trabajando, Univision Nevada, el día que se anunció la eliminación de DACA por la administración del Presidente Donald Trump.

Sostengo que no somos criminales, no le quitamos nada a nadie ni tampoco estamos aquí para hacer a los demás a un lado. Somos solamente jóvenes que hemos crecido rindiendo honores a la bandera de este país así como todos los pequeños en las aulas.

Hoy día utilizo mi experiencia y mi historia para inspirar a otros jóvenes a que sean valientes, que luchen por sus sueños, que sean persistentes, y que nunca se rindan! Creo que los sueños son la energía del mundo, y como dice Paulo Coelho en mi libro favorito ‘El Alquimista’ -“cuando quieres algo con todo el corazón, el universo conspira a tu favor para que tu deseo se realice.” ¡Así que hay que soñar en grande y persistir siempre!